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Sí, traducir un contrato de compraventa y dormir como un bebé es posible

O por qué la traducción de un contrato no tiene por qué convertirse en una pesadilla

Si alguna vez has tratado de traducir un contrato de compraventa, o si al menos has encargado la traducción de uno, sabes que no es una tarea fácil.

La traducción de contratos no solo requiere un alto nivel de competencia lingüística, sino también una sólida comprensión de la jerga jurídica, especialmente de la contractual y comercial.

Si caes en malas manos, una pesadilla. Ni más ni menos. Pero hay solución, ya verás.

Empezamos...

Estos son los principales desafíos que implica traducir un contrato de compraventa:

Un contrato de compraventa es un acuerdo legalmente vinculante entre dos partes para intercambiar bienes o servicios por dinero. Hasta ahí la definición legal estricta.

Como tales, estos contratos están cargados de jerga legal y comercial, así como términos técnicos y específicos del sector que deben traducirse con precisión.

Además, los contratos de compraventa suelen contener cláusulas y términos estándar utilizados en la práctica contractual y legal: la temida jerga jurídica, "el misterioso mundo de los abogados".

Estos términos pueden ser confusos incluso para hablantes nativos, y más aún para traductores no especializados.

Las diferentes jurisdicciones también tienen diferentes leyes, normas y costumbres contractuales, y un buen traductor debe tenerlas en cuenta.

La traducción literal como amenaza

Uno de los mayores desafíos de la traducción de contratos de compraventa es garantizar que se mantenga la intención original de las partes.

Debes captar y conservar la intención del contrato, pero eso no significa que tengas que hacer una traducción literal. Más bien, al contrario.

Los contratos están redactados con un lenguaje preciso y cuidadoso para garantizar que los términos del acuerdo se entiendan claramente. La traducción debe reflejar esta precisión y no puede permitirse ninguna ambigüedad.

Buscar la correspondencia de términos entre idiomas

Otro desafío es la falta de términos equivalentes entre diferentes idiomas.

En muchas ocasiones, un concepto legal o un término técnico no tiene una traducción directa.

En estos casos, el traductor tiene que ser creativo, pero a la vez cauteloso, para evitar malinterpretaciones.

Traduciendo contratos de compraventa: ¿qué más puede salir mal?

Hemos hablado de las principales fuentes de problemas a la hora de traducir un contrato de compraventa pero, por desgracia, hay muchas más.

No podemos dejar de tener en cuenta las siguientes:

  • La ambigüedad en el lenguaje legal puede complicar la traducción y hacer que el contrato sea confuso o malinterpretado.
  • Los contratos pueden tener un formato específico que dificulta el tratamiento de los documentos pero debe mantenerse en la traducción.
  • Las referencias legales a códigos o normas específicas pueden no ser aplicables o no existir en el sistema legal del idioma de destino.
  • Las siglas y acrónimos específicos de un sistema legal o sector en concreto pueden no ser comprensibles en otro idioma o contexto legal.
  • Los errores al traducir cifras, como precios, importes de las transacciones o incluso fechas pueden tener consecuencias significativas. Piensa siempre que estamos hablando de dinero en juego.
  • La estructura de las frases puede variar ampliamente entre un idioma y otro, y eso hace más difícil (aunque no imposible) mantener la coherencia al traducir este tipo de documentos.
  • A menudo los contratos contienen información sensible. Es imprescindible mantener la confidencialidad a lo largo del proceso de traducción.

Contrata a un traductor especializado en contratos y duerme mejor

Sí, la tranquilidad de descansar en un buen profesional te hará dormir como un bebé.

Como un bebé de los que duermen bien, claro. Que de todo hay.

La traducción de un contrato de compraventa no es solo una tarea de trasladar palabras de un idioma a otro. Es una tarea compleja que requiere un elevado nivel de competencia y especialización.

Se trata de comprender las leyes, normas y prácticas comerciales en ambos contextos lingüísticos y culturales.

Por lo tanto, es crucial contratar a un traductor especializado en contratos.

Un traductor especializado en contratos que se precie debe contar con una formación legal sólida y estar al tanto de las últimas actualizaciones y cambios en las leyes y regulaciones.

Esta experiencia y conocimiento le permiten traducir contratos de compraventa de manera precisa y efectiva, y aseguran que el contrato mantenga su fuerza y propósito legales en el nuevo idioma.

Contratar a un traductor especializado también puede prevenir posibles problemas y desafíos.

Por ejemplo, un traductor especializado en contratos puede identificar posibles conflictos o malentendidos antes de que surjan, y ayuda a conseguir que cualquiera de los términos y condiciones serán claros y comprensibles en ambos idiomas.

No merece la pena que corras riesgos con tus contratos

Contratar a un traductor profesional puede ahorrarte tiempo, dinero y problemas legales en el futuro.

Es una inversión que vale la pena.

Por el dinero, por la tranquilidad y por el sueño.

Si quieres que nos encarguemos de la traducción de tus contratos, escríbenos a hola@traduciruncontrato.com y cuéntanos tu caso.

Estaremos encantados de atenderte.

Saludos, feliz día y, por supuesto, dulces sueños